Paro nacional de transportistas paraliza las principales autopistas que conectan Puebla con el centro y el oriente del país

Puebla, 26 de octubre de 2026

El lunes 26 de octubre de 2026, transportistas de carga se movilizaron en el marco de un paro nacional que bloqueó durante horas las vías de comunicación más importantes del estado de Puebla, generando afectaciones al flujo de mercancías, al tráfico de particulares y a la actividad productiva de la región. Los cierres alcanzaron tramos estratégicos en varios puntos del territorio poblano, desde los accesos metropolitanos hasta los corredores que enlazan con Veracruz y el centro del país.
Entre las vialidades afectadas se reportaron la Autopista México-Puebla, uno de los ejes de mayor volumen de carga del país; el tramo de San Martín Texmelucan, en las inmediaciones del Arco Norte; la Vía Atlixcáyotl a la altura de la caseta y la autopista Puebla-Atlixco; así como la Autopista México-Veracruz, el Corredor hacia Veracruz y la Vía Corta a Santa Ana. También se registraron afectaciones en el tramo Huejotzingo-Cholula, lo que comprometió la movilidad en el corredor poniente del estado.
La protesta forma parte de un movimiento de escala nacional convocado por organizaciones del sector autotransporte que exigen mayor presencia policial en carreteras, el fin de la extorsión y garantías de libre tránsito. Las demandas del gremio apuntan a una problemática estructural que, según los propios transportistas, los tres órdenes de gobierno no han resuelto de manera eficaz, pese a los reiterados llamados de diálogo por parte de las asociaciones.
En ese contexto, la Asociación Nacional Transportista ANTAC Puebla emitió el día previo, el 25 de octubre, un comunicado firmado por su Delegación Estatal en el que aclaró que no participaría en el paro. El texto, encabezado con su lema “Resiste y Lucha” y respaldado por la Dirigencia Nacional a cargo del licenciado David Esteves Gamboa, señaló que la delegación había mantenido diálogo permanente con las tres órdenes de gobierno y que, a diferencia de otras organizaciones, optaba por el entendimiento sobre la confrontación. ANTAC instó a sus agremiados en las vías federales, estatales y municipales a seguir trabajando y a comunicarse con la asociación en caso de requerir apoyo.
Por su parte, COPARMEX Puebla también hizo pública su posición desde el 25 de octubre, reconociendo el derecho constitucional de los transportistas a manifestarse, pero señalando con claridad las consecuencias de los bloqueos prolongados para el conjunto de la sociedad. El organismo empresarial advirtió que los cierres carreteros afectan la libertad de tránsito, el acceso a servicios de salud y educación, el empleo y las cadenas de suministro, lo que impacta directamente en las familias y en la competitividad de la región. COPARMEX llamó a las autoridades y a las organizaciones involucradas a establecer mesas de diálogo con compromisos concretos, plazos definidos e indicadores medibles de cumplimiento.
La jornada puso en evidencia la tensión acumulada en el sector, que exige soluciones de fondo a la inseguridad en las carreteras y al problema de la extorsión. Los cierres en Puebla reflejan una realidad que se replica en estados de todo el país, y que ubica al autotransporte de carga en el centro del debate sobre seguridad pública, desarrollo económico y gobernanza carretera.
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